¿Es la pieza de tus niños un entorno seguro para dormir?

Los padres primerizos, pueden quedar atrapados en la idea de que la pieza del primer hijo se vea y se sienta preciosa, o en el caso opuesto, repleta de aparatos que se comercializan como “ayudantes” del sueño. Sin embargo, lo más importante que puedes hacer por tu pequeño ser humano, es asegurarte de que su futuro entorno para dormir esté configurado de manera segura para reducir el riesgo de SIDS (Síndrome de Muerte Súbita Infantil). Es por este motivo, que hicimos esta guía. Con ella podrás asegurarte de que tu hijo duerma de manera segura y profunda, ¡brindándote también tranquilidad!

  • De Moisés/Colecho a Cuna
  • Temperatura
  • Objetos de Apego
  • Escalando la Cuna
  • Transición a Cama Grande

De Moisés/Colecho a Cuna

Según la Academia Americana de Pediatría (AAP), el lugar más seguro para que los niños duerman es en su propio espacio, ya sea en un moisés, cuna, colecho, etc. Deben estar dentro del rango sensorial de los padres, es decir, a una distancia donde puedan escuchar, oler y ser consciente de ellos.

Proporcionar un ambiente seguro para dormir es de vital importancia. El moisés o el colecho debe usarse solo por un período determinado. Una vez que los niños se vuelvan más activos y comiencen a girar, deben trasladarse a una cuna más amplia y segura.

Lista de verificación para cunas seguras

Debe cumplir con las actuales normas de seguridad:

  • Los barrotes no deben tener una separación de más de 6 cm, y sin puntas en las esquinas para evitar que se enganche la ropa. Deben tener una altura de al menos 30 cm por encima de la parte superior del colchón, permitiendo el flujo de aire y tener estabilidad
  • La cabecera y reposapiés no deben tener cortes, ojalá ser de una sola pieza
  • En el caso de cunas con mallas, estas no deben tener separaciones de más de 6 milímetros
  • Usa un colchón que sea: firme, limpio, plano y del tamaño adecuado para la cuna. No debe existir un espacio entre el colchón y la cuna
  • Acuesta a tu hijo boca arriba
  • Mantén su cabeza y la cara descubiertas
  • Ubica los pies del niño en la parte inferior de la cuna
  • Usa solo una sábana (bajera/encimera) que se ajuste debajo del colchón
  • Usa un saquito de dormir para niños
  • No uses: almohadas, colchas, peluches, protectores de cuna, lana de cordero, mantas, calentadores de cama, collares para dentición o móviles que estén al alcance de los niños. En su defecto, debes retirarlos antes de poner a tu hijo a dormir.

A la hora de abrigarlos para dormir, recomendamos los Cocoon Swaddle Bags, Jersey Sleeping Bags, Sheeting Sleeping Bags, Sleep Suit Bags y Sleep Onesies de ergoPouch. Éstos, reemplazan la ropa de cama por completo, al mismo tiempo que mantienen una óptima temperatura corporal para dormir. Los saquitos de ergoPouch evitan que se desabriguen, manteniendo siempre la cara despejada.

Temperatura

La temperatura ideal en una pieza infantil - mientras duerme- es de 18 a 20 grados. Sabemos que eso puede ser desafiante, por lo que preferir saquitos y ropa de dormir con clasificación TOG garantiza que tu hijo se vista adecuadamente para las diferentes temperaturas.

Objetos de Apego: cómo introducirlos, utilizarlos de forma segura, y a partir de qué edad

Un objeto de apego o "tuto" es un juguete suave o una manta pequeña que tu hijo usará de ayuda para acomodarse a dormir, también conocida como "manta de seguridad". Dado que los niños pueden ser inquietos a la hora de acostarse - en los hitos importantes y los períodos de incertidumbre, - la introducción de un tuto ayudará a calmar y apoyar a tu hijo durante los cambios de desarrollo. Las mantitas también sirven como un mejor amigo para acompañar a tu hijo cuando duerme fuera de casa, asiste a la sala cuna o jardín infantil, viajes largos, etc.

Un niño debe tener al menos 6 meses y un adecuado desarrollo antes de que sea seguro dejarle un objeto de apego en su cuna para que duerma.

Escalando la cuna

Si tienes un escalador en tus manos, recomendamos el Sleep Suit Bag en modo “piernas” de ergoPouch. No caigas en la tentación de usar un saquito de dormir y restringir sus piernas. Es más seguro darle a tu hijo la capacidad de usar sus piernas para estabilizarse y lograr un "aterrizaje" más seguro en caso de que logre trepar por su cuna. Una vez que tu hijo comience a subir por su cuna, y tenga al menos dos años y medio a tres, es hora de hacer la transición a una cama grande.

Transición a una cama grande

Cuando tu pequeño esté listo para su primera cama grande, es posible que necesite algo de tiempo para adaptarse a dormir debajo de las sábanas. Para mantenerlos abrigados, sugerimos probar el Sleep Onesie de ergoPouch, un saco con forma de traje, acolchado y con cierre, ideal para para mantener abrigado y cómodo a tu niño pequeño mientras sueña toda la noche.

Si bien no es necesario usar cobertor, en el caso que este usando un saquito para dormir, puedes considerar usar una sábana. Una vez que se haya acostumbrado a dormir tapado con la sábana, puedes cambiar a usar cobertores y pijamas según sea necesario (no antes de los 3 años).

Al quitar los costados de la cuna, cambiar a una cama para niños pequeños, o una cama grande, puedes optar por comenzar con un colchón en el piso o considerar una baranda de seguridad para evitar caídas de la cama durante la noche. Las barandas de seguridad no deben tener espacios entre barras o paneles mayores de 6 cm para evitar que un niño pequeño quede atrapado.

Introducir una almohada pequeña y plana en la cama (no antes de los 2 años) puede ayudar a tu hijo a aprender a mantener su cuerpo en un solo lugar en una cama grande.

 

Con Cariño,

Isa y Vale

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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