¿Tu hijo no puede quedarse dormido por su cuenta?

28 Agosto 2018 /

¿Tu hijo no puede quedarse dormido por su cuenta?

Quedarse Dormido solo es una habilidad aprendida

Las investigaciones muestran que una persona tarda en promedio 15-20 minutos en dormirse. ¿Qué haces TÚ durante este tiempo? Algunos leen, otros toman un baño, meditan o miran televisión. Los niños también necesitan hacer algo que los ayude a dormirse: jugar con animales de peluche, chuparse el dedo, mirar libros, tocarse el pelo, acariciar las sábanas, tararear, moverse o balbucear. Necesitamos darles a nuestros hijos la oportunidad de encontrar lo que los relaja y lo que los ayuda a conciliar el sueño.

 

Cuando se acuesta a un niño ya dormido en su cuna, se está interfiriendo con el desarrollo de sus elementos desencadenantes naturales del sueño. Los niños necesitan la oportunidad de experimentar y descubrir qué funciona para ellos. Recuerda que el buen dormir, es una habilidad que se aprende, por lo tanto, lo fundamental no es lo que hacemos por ellos, sino lo que los dejamos hacer por sí mismos. Aprender a no ir en su “auxilio” demasiado rápido para rescatarlos de la frustración es difícil, pero muy necesario. Al igual que pasa con cualquier destreza enseñada en la infancia, desde el entrenamiento para ir al baño hasta los buenos modales, llevar a cabo un proceso gentil, el elogiarlos, apoyarlos y entregarles amor son las claves del éxito.

 

Es fundamental para poder desarrollar esta habilidad que después de que sigan, junto a tu hijo, la rutina nocturna habitual, ofrecerle continuamente la misma manta, animal de peluche, música suave o libros para que pueda estar tranquilo en su cuna o cama. Fomentar este hábito será relajante para tu hijo a medida que aprenda a usar estos elementos para ayudarlo a dormirse solo. Muchas veces, solo la vista o el olor de estos objetos pueden tener un efecto soporífero en el niño, haciéndolo relajarse y prepararse mentalmente para una buena noche de sueño. Del mismo modo, que una taza de té de manzanilla puede ser para ti la solución para un sueño tranquilo. Sólo recuerda cuánto tiempo tardó en desarrollarse este hábito. ¡Ofrecer a tu hijo la oportunidad de desarrollar sus propios desencadenantes del sueño se convertirá en una herramienta que podrá usar por el resto de su vida!